La historia del Ron de Venezuela comienza con una planta milenaria: la caña de azúcar, Saccharum officinarum, una gramínea tropical de tallo leñoso y dulce que almacena la sacarosa en su interior. Fue introducida en América por Cristóbal Colón en 1493, durante su segundo viaje, al sembrarla en La Española —territorio que hoy comparten Haití y República Dominicana—, desde donde se expandió por todo el continente.
Venezuela destiló su propia historia, forjando una tradición ronera de más de dos siglos. Se presume que la caña de azúcar llegó por la Isla de Margarita hacia 1525, y luego se extendió a Paria (actuales Carúpano y Cumaná), para más tarde alcanzar Coro en 1530 y continuar su recorrido hacia El Tocuyo, occidente y el centro del país. Este proceso fue el punto de partida para el desarrollo de una agroindustria que dejaría una huella profunda en la cultura y economía nacional.

Representando el 22% de la producción y empleando al 6,4% de la fuerza laboral del ramo.
Un año más tarde, en 1954, el Estado venezolano promulgó la Ley de Impuestos sobre Licores y Especies Alcohólicas, estableciendo un hito único: para que una bebida pueda denominarse “ron” en Venezuela, debe haber sido envejecida un mínimo de dos años en barricas de roble, una exigencia que no existe en otras legislaciones del mundo y que garantiza un estándar de calidad inigualable.
A partir de la década de 1960, la industria del ron vivió un crecimiento sostenido, impulsado por la dedicación de generaciones de maestros roneros, la calidad de la caña cultivada en nuestras tierras y un estilo propio de destilación que consolidó un sello venezolano.



El Consejo Regulador es el órgano técnico, autónomo e independiente, responsable de velar por la autenticidad, calidad y cumplimiento normativo del Ron de Venezuela con Denominación de Origen Controlada (D.O.C.). Su labor garantiza que cada ron certificado cumpla con los más altos estándares establecidos en las leyes venezolanas, normas técnicas y el reglamento de uso de la D.O.C.
El Consejo Regulador está conformado por dos instancias fundamentales: